lunes, 2 de abril de 2018

Creepy 9

Leído en marzo de 2018. Para los que crecimos con los cómics de Toutain en los ochenta, la «invasión española» de las revistas Warren tenía algo de mítico. Toutain y su equipo fueron eficaces publicistas de sus logros editoriales y de los éxitos de los autores representados por Selecciones Ilustradas (la agencia dirigida por Toutain que proveyó a Jim Warren de sangre nueva para sus revistas). El prefacio de este noveno volumen de Creepy, de Richard J. Arndt, proporciona información histórica y algunas anécdotas al respecto. Sobre los contenidos, poco que añadir a las notas que se han ido consignado en estos Papeles a propósito de Creepy tras la marcha de Archie Goodwin: los guionistas lo intentaban, pero pocos llegaban a la altura, mientras que todavía muchos de los dibujantes estaban lejos de ofrecer resultados sorprendentes. Destacan en este volumen el poder expresivo de las muy modernas historias de Tom Sutton «Y el horror sale arrastrándose del mar» y «Algo por lo que recordarme» y el cambio que suponen los celebrados artistas de la Spanish Army, muy notable en las dos siniestras e incómodas historias de Josep Maria Beà que contiene el tomo: «Como una cabina telefónica, larga y estrecha» y «El cuadro de la muerte».

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